Sondearquí
¿Cuántas personas se necesitan para fabricar un sondeo que, como certeza, se haga pasar por “la opinión de la ciudadanía”? Hace unos días, la cadena Erbol consultó a “cerca de 20 personas” (¿cuánto es eso? ¿19, 18, 17?) asegurando luego, con gran titular, que “Evo y sus medios son los que tergiversan la información”. Respondían así (Erbol y su sondeo) a las palabras del Presidente que el Día del Periodista, “en lugar de felicitar al gremio” (sic), cuestionó la labor de los medios privados al señalar que en Bolivia hay libertad de expresión “incluso para tergiversar”. ¿Dónde se hizo el “revelador sondeo”? ¿En toda Bolivia? ¿Sólo en las ciudades? Nada de eso. La pesquisa periodística abarcó dos cuadras a la redonda de la Alcaldía de La Paz. ¿Qué se preguntó? No se sabe. ¿Y el resultado? Concluyente: los medios “oficialistas” sólo sirven al Gobierno (¿alguna novedad?). Lo que no explica el sondeo es cómo “los casi 20” consultados (en realidad la nota registra sólo seis voces) descalificaron el contenido de “los medios de Evo” tras confesar que “no escuchan, ven o leen lo que producen”. Qué tal. Al parecer su opinión se basó… ¡en otro sondeo! Ah, la sondearquía. Qué delicia.
Muraleja
Delatan las paredes: “Se hacen chuto-cartas” (Sanabria-DEA-Univisión). Preguntan: “Si así son los Santi, ¿cómo serán los Diabliesteban?” (Unipol). Se extravían: “Necesito GPS urgente” (Gobierno). Y condenan: “Racismo NUNCA MÁS” (24 de Mayo). Aclaran: “No todos los Chávez somos así” (Hugo). Constatan: “Debajo de los minibuses están los adoquines” (Peatones). Contabilizan: “Médicos 6, Salud 0” (Pueblo). Y denuncian: “Exigimos un Día del Perse/guido” (Opasición). Quiebran: “Wilster y AeroSur, un solo corazón” (Aviadores). Cuentan corderos: “…cuarto, quinto, sexto, octavo…” (Evo). Transan: “Condono las condenas, condeno los condones” (Iglesia). Y hacen campaña: “Manfred Prescindente” (Poder & Placer SA). Transitan: “De Papelbol a Papelón” (Estado). Marchan: “Donde hubo represión, gemelos quedan” (TIPNIS). Murmullan: “¿Comandante Maldoblado?” (Policía). Dicen plegarias: “No los perdono porque saben lo que hacen” (Pachamama). Y, en la intimidad, Magaenamoran: “Ven a dormir conmigo. No haremos el amor; él nos hará” (Cortázar). Delatan las paredes. Colorean edificios y convidan futuro.






