Claudia Paredes fue diputada en un momento crítico del proceso político boliviano: de 2002 a 2005 y entre 2006 y 2010. Hoy se dedica a la gestión empresarial. A la distancia en el tiempo, recuerda su experiencia en el entonces Congreso Nacional durante esos años de inflexión, sin los cuales no es posible explicar el presente.
Paredes fue parte de las organizaciones políticas que la narrativa creada por el Movimiento Al Socialismo (MAS) descalifica bajo los sustantivos de “partidos tradicionales”, “partidocracia” o “periodo neoliberal”. Con el distanciamiento antes mencionado, Paredes recuerda sus dos gestiones en el Parlamento.
Su inicio en la política fue en 1999, a invitación del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). Su primera experiencia fue en 2000, como concejala de El Alto. Su ingreso se da en medio de un valor liberal reivindicado (aunque dejado inconcluso) por los partidos de ese tiempo: la paridad de género en los lugares de poder.
Luego, en 2002, fue elegida diputada uninominal por el MIR, partido que una vez en el Congreso pactó con el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) para formar una coalición de gobierno. En febrero de 2003, dicha alianza ya tenía en las espaldas decenas de muertes, que luego se multiplicarían en octubre.
“Era muy difícil, más aún siendo representante de la ciudad de El Alto. Ya se venía un proceso de cambio que muchos políticos no vieron llegar. Nunca apoyé que se entre en un acuerdo con el MNR”, afirma.
La narrativa del “proceso de cambio” ha dejado por los suelos a los partidos tradicionales, hoy casi todos desaparecidos; Paredes analiza su antigua pertenencia a los mismos: “Pese a que en varias oportunidades había refutado algunas propuestas del MNR, eso se diluyó con los acontecimientos tan fuertes de octubre. Ahí a la gente, por el malestar, ya no le importaba si apoyaba o me oponía (como lo hice en la prensa), sino que solo tomaba en cuenta el partido del que uno era. Fue muy complicado en lo personal”.
En octubre se declaró en huelga de hambre en El Alto contra el Gobierno del que su partido era parte. El MIR desapareció poco después y Paredes fundó, junto a su hermano José Luis Paredes, el Plan Progreso para Bolivia (PPB), que en 2005 formó una alianza electoral con Podemos y entró al Congreso como diputada de la bancada opositora.
La crisis de los partidos se incrementó con la victoria abrumadora del MAS. El proceso constituyente determinó la división de Podemos, que prefirió centrar sus energías en obstaculizar la Asamblea Constituyente, sacrificando dar lucha en el referendo revocatorio. Ahí PPB, y por tanto Paredes, se alejó, así como otras siglas, de la coalición opositora. “En ese tiempo de polarización hubo excesos de ambas partes. A mí me gusta hacer gestión y como diputada me dediqué a eso, a veces trabajando con el MAS”.
La exdiputada Claudia Paredes recuerda las normas de las que fue proyectista: la ley del bachillerato costo cero, para la gratuidad de la titulación, y una ley para que los costos de los exámenes de ADN en casos de violación sean gratuitos. Al finalizar su gestión vio que la oposición ya no tendría espacios para hacer gestión, por lo que decidió que no tendría sentido continuar en la política. “Ser oposición solo para criticar no vale la pena”.
Perfil
Nombre: Claudia Paredes Tardío
Ocupación:Gestión empresarial
Profesión: Comunicadora Social
Datos
Claudia Paredes Tardío se inició en la política partidaria en el Movimiento de Izquierda Revolucionaria en 1999, como concejala de El Alto, luego fue diputada por esa sigla de 2002 a 2005 y después en la coalición Podemos de 2006 a 2010.






