Hermano. Protocolo de Cancillería. En un acto oficial en el Ministerio de Relaciones Exteriores, cuando a todos los invitados a tomar la palabra se les decía “hermano”, “hermano ministro”, “hermano Presidente”, al convocar a don David Choquehuanca, el presentador hizo una inesperada excepción: “Ahora dará la bienvenida el jilata (hermano en aymara)…”, pero así, en aymara.
Leyenda. Hay una “profecía dakota”, narró el Canciller en la misma ocasión: cuando se expanda el caos y la crisis en el mundo, desde el sur vendrán los Guerreros del Arcoíris…
Matacambios. Algo siempre le han debido hacer al Jefe del Estado los transportistas. Cada que puede bromea con ellos el Presi: “Este proceso es gracias al pueblo boliviano, a los trabajadores, a los campesinos, los indígenas, los matacambios… perdón, los transportistas…”, dijo el viernes en un acto en El Alto.
Margaritas. En el previsible referéndum constitucional que se viene para febrero de 2016, cuando la ciudadanía decidirá si cambia la Constitución para dar paso a la repostulación de Evo y Álvaro, alguien estará deshojando margaritas; lo adelantó este viernes: “El pueblo dirá en el referendo si me quiere o no me quiere, y si me quiere, metámosle con todo, como siempre…”
Infortunio. A alguien no le fue nada bien en uno de los actos de homenaje al Presidente de Austria. Uno: como el ilustre visitante dio su discurso en alemán y la traducción esta vez iba a través de los respectivos auriculares, el Mandatario II tuvo la mala suerte de que por varios angustiosos minutos su auricular no funcionara…; gesticuló en mil idiomas hasta que se le repuso el servicio… casi medio discurso después. Dos: en el mismo acto, poco antes del brindis, resultó que justo la copa del Mandatario II no tenía vino… De este detalle se dio cuenta el propio Presidente austriaco y, ¡qué buen tipo él!, vació parte de su vino en la copa del primero. ¡Eso es reacción!
Angustia. ¡Cómo transpirarán los personeros de la Alcaldía cada que don Percy toma el micrófono en un acto oficial…!






