Justo este domingo 21 de agosto se cumplen 45 años del sangriento golpe de Estado liderado por los coroneles Hugo Banzer Suárez y Andrés Selich Chop, en 1971, principalmente en Santa Cruz y La Paz.
Uno de los protagonistas fue el periodista e historiador Carlos Soria Galvarro. Dirigente de la Juventud Comunista de Bolivia, Soria fue uno de los pocos líderes políticos que se quedó en el país conformando la resistencia al nuevo régimen.
A la distancia, él asegura que si algo aprendieron en la dura resistencia a la dictadura, eso fue reafirmarse en su vocación democrática; que el poder se lo ejerce sí o sí por consenso, seduciendo y convenciendo al otro, y no imponiéndole el punto de vista propio.
Soria también recuerda cómo el 71 la izquierda en general se aplazó: además de la falta de armas para defender al gobierno de Juan José Torres, se vio la dura ausencia de una dirección política que condujera la resistencia.
El suplemento también le ofrece, como tema central, un análisis de cómo las hidroeléctricas de El Bala y Chepete, sobre el río Beni, no son sino una forma de manifestación de la nueva ‘visión de país’ del gobernante Movimiento Al Socialismo (MAS), cómo se conecta ahora más con el nacionalismo de antaño; y es que el dilema del bien mayor sigue siendo medioambiente y desarrollismo.
En Cara y Sello encontrará un peculiar debate sobre la mayor o menor legitimidad de las razones de las cooperativas mineras para negarse a la sindicalización de sus trabajadores; para el debate.
En Buscados, logramos ubicar a la exconcejala de Santa Cruz y exviceministra de Participación Popular del gobierno de Carlos Mesa, Gabriela Ichaso.






