jueves 11, junio 2026
ANÚNCIATE
SUSCRÍBETE
HEMEROTECA
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
Logo Escape Logo Marcas Logo Animal Político Logo Energías y Negocios
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
La Razón
  • Portada
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Nuestros Productos
    • Marcas
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto
No Result
Ver todos los resultados
La Razón
No Result
Ver todos los resultados

El modelo cruceño

El progreso cruceño comenzó con el apoyo del Estado, pero el excedente económico no se quedó con el Estado.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en WhatsappCompartir en
Por Omar Velasco Portillo
La Paz / septiembre 19, 2021
en Animal Político

DIBUJO LIBRE

Desde fines de la década de los 90, Santa Cruz se convirtió en el principal centro económico del país gracias al auge de la agricultura, la ganadería vacuna, la industria de alimentos, los hidrocarburos líquidos y los servicios financieros, lo que, en conjunto, desplazó al viejo modelo minero-occidental. Este pujante progreso situó al departamento en la tercera región con mayor riqueza por habitante y el de menor pobreza, razones por las que sus habitantes tienen mucho que celebrar en su 211 aniversario.

Detrás de estos elogiables resultados surgen algunas preguntas: ¿Cómo se forjó el modelo de crecimiento cruceño? Desde los círculos empresariales más altos del oriente se lo exhibe como un éxito inherente al sector privado, basado en la promoción de las exportaciones no tradicionales. ¿Cuán precisa es esta afirmación? Si es tan exitoso, como aparenta, ¿por qué no fue imitado en otras latitudes del país? Por otro lado, siendo una región económicamente próspera, ¿por qué su influencia en política es menos gravitante? El propósito de esta nota es reflexionar en torno a estos aspectos.

La mayor parte de la independencia, Santa Cruz vivió postergada y condenada al atraso por su lejanía y difícil conectividad con el occidente. El desarrollo de Santa Cruz surgió a partir de las conclusiones de una misión norteamericana en los años 40 del siglo XX, que elaboró un informe conocido como Plan Bohan. Este plan estableció la necesidad de transformar el oriente boliviano mediante el fomento a la producción agropecuaria, el desarrollo de los campos petroleros y la construcción de una red caminera fundamental entre oriente y occidente. En los años 70, la dictatura banzerista propició las mayores inversiones públicas en la región gracias al abundante financiamiento externo. El resto de departamentos no siguió la misma suerte porque la bonanza financiera se agotó luego de la crisis de deuda de los años 80.

El modelo neoliberal también dio un gran impulso al oriente boliviano utilizando el aparato estatal. Se promovió la concentración de tierras en grandes hacendados y contrariamente se prestó poca atención al saneamiento de tierras indígenas. Se otorgó financiamiento bancario subsidiado para algunas familias influyentes en el gobierno. Se aprobó un régimen laboral laxo, que abarataba costos. La apertura de mercados para las nuevas exportaciones fue mérito de los acuerdos de integración regional entre Estados. La subvención a los combustibles líquidos aminoró notoriamente los costos de transporte y que se mantienen en la actualidad.

Estas condiciones óptimas favorecieron el florecimiento de una clase empresarial privada, primero en la agroindustria y luego en la ganadería y la banca. Este sistema propició un sesgo hacia la explotación extensiva que, sin la necesidad de realizar grandes inversiones o la adopción de tecnologías más eficientes, podía obtener retornos aceptables. Dicho esto, no se debe dejar de mencionar algunos esfuerzos privados específicos como en la ganadería, que realizó un cruce selectivo de especies para mejorar la raza, con excelentes resultados y la ardua labor de erradicación de la fiebre aftosa.

Con sus cerca de 2 millones de habitantes, la capital oriental se convirtió desde hace más de una década en la ciudad más poblada de Bolivia. Santa Cruz se nutrió del esfuerzo de muchos bolivianos que migraron a esa región en busca de mejores oportunidades y cuyo suelo y gente los cobijaron gratamente. En los últimos años la construcción experimentó un gran auge de la mano del crecimiento demográfico, que ensanchó la mancha urbana, y del boom inmobiliario que hizo de San Cruz una cuidad cada vez más vertical.

En síntesis, el progreso cruceño comenzó con el apoyo del Estado, con la planificación económica, el financiamiento público, la construcción de infraestructura, las subvenciones y otras concesiones. Empero, el excedente económico no se quedó con el Estado, sino que es apropiado y concentrado para el disfrute de una reducida oligarquía que se beneficia de la inequidad en el acceso a los medios de producción, de las subvenciones estatales y la nueva infraestructura caminera, convirtiéndose éste en un modelo excluyente. Este modelo no proliferó en el occidente y centro del país porque la tenencia de la tierra está menos concentrada y porque las clases dominantes en estas regiones no gozaron de los mismos beneficios iniciales para su despegue.

Para preservar sus privilegios, las élites cruceñas necesitan sostener un eterno discurso que luzca al sector privado como eficiente pero limitado por un Estado que reprime la iniciativa privada a través del cobro de impuestos e incrementos salariales injustificados. También, necesitan tener un rol más activo en las decisiones nacionales. Empero, a pesar de su peso demográfico y económico, Santa Cruz mantiene una baja influencia en el plano político nacional, dominado por alianzas andinovallunas. Esta desproporción la han atribuido a la desigual distribución de escaños, cuando en realidad hay otras razones más profundas.

Las élites cruceñas representadas por sus líderes cívicos se han valido de un discurso regional para influir en el sentimiento ciudadano y producir acciones políticas con bastante efectividad, aunque sea a costa del engaño. La ciudad de Santa cruz ha demostrado tener una gran capacidad de movilización social y de repercusión nacional como ocurrió en el cabildo de 2004, que demandó las autonomías o el paro del 21 de octubre de 2019, que propició un golpe de Estado. Sin embargo, estas demandas no fueron trascendentes por culpa de su clase política. Con el transcurso de los años, el ribete autonomista se deslució al desmontarse como una estrategia política regional ante la baja efectividad de sus acciones competenciales. La lucha pitita también fue traicionada por los propios artífices del golpe, que revelaron sus verdaderas intenciones meses más tarde. En suma, la población resultó engañada.

Los líderes cruceños han apostado por un discurso regionalista y hasta separatista antes que otro de unidad nacional, que les permita construir un proyecto político y económico nacional desde el oriente. La escasa preferencia electoral en occidente por candidatos orientales es la cosecha de años de discursos regionalistas. En la última elección se observa una fragmentación del voto cruceño, en comparación con las mayorías occidentales, cuyas fuerzas políticas regionales son más dominantes.

Santa Cruz está en tránsito a convertirse en una de las ciudades más modernas de Latinoamérica para 2050, pero existen grandes desafíos para sus élites y líderes locales. Deben abandonar el discurso privado autosuficiente y que enarbola el modelo neoliberal como exitoso y buscar mayores canales de complementariedad con el sector público. El pueblo cruceño merece tener mayor gravitación en las decisiones de nacionales, pero para ello sus líderes deben superar su mentalidad cunumí (pequeña) que los ata a su región.

(*)Omar Velasco es economista

Noticias Relacionadas

Más colores, menos ideas: balance del ciclo electoral en Bolivia
Animal Político

Más colores, menos ideas: balance del ciclo electoral en Bolivia

abril 25, 2026
Trump, Netanyahu y el laberinto del Golfo Pérsico
Animal Político

Trump, Netanyahu y el laberinto del Golfo Pérsico

abril 25, 2026
Colegio Ayacucho: 200 años forjando el alma de Bolivia
Animal Político

Colegio Ayacucho: 200 años forjando el alma de Bolivia

abril 25, 2026
Autonomías: la honestidad estatal pendiente
Animal Político

Autonomías: la honestidad estatal pendiente

abril 25, 2026
La guerra y la maestría silenciosa de Xi Jinping
Animal Político

La guerra y la maestría silenciosa de Xi Jinping

abril 25, 2026
Elecciones con sobresaltos en medio de una crisis que no espera
Animal Político

Elecciones con sobresaltos en medio de una crisis que no espera

abril 18, 2026

Noticias más vistas

Plugin Install : El widget de publicación popular necesita JNews - View Counter para instalarse

La Razón, medio de comunicación digital líder en noticias de Bolivia y el mundo, conecta a su audiencia a través de todas las plataformas digitales. Con una sólida presencia en redes sociales, programas de streaming innovadores, y el revolucionario e-paper, nuestro periódico digital inteligente, ofrecemos información confiable, ágil y al alcance de todos.

Síguenos en redes sociales:

Facebook
Twitter
Youtube
Instagram
TikTok
LinkedIn
Twitch
Threads
Whatsapp

Dirección: Colinas de Santa Rita s/n,
Alto Auquisamaña (Galpón de La Razón)
La Paz - Bolivia

Correo electrónico:
[email protected]

WhatsApp:
+591 71560184

© 2021-2025 COMUNICACIONES EL PAÍS S.A (Desarrollo web Arcadia SRL)

No Result
Ver todos los resultados
  • Opinión
  • Secciones
    • Economía y Empresa
    • Nacional
    • Mundo
    • Ciudades
    • Sociedad
    • Espacio Empresarial
    • La Revista
  • Suplementos
    • MARCAS
    • Energías y Negocios
    • Escape
    • Animal Político
    • Extra
  • La Razón PLUS
  • Contacto