El punto sobre la i
El límite del acercamiento occidental-popular masista hacia Santa Cruz, dice el exrector de la UAGRM y exministro, Reymi Ferreira, siempre ha sido “la perspectiva andina”. Hubo momentos y actores relevantes de mayor conexión, como el exvicepresidente Álvaro García Linera o el exministro de Gobierno, Carlos Romero, destaca el analista. Pero fatalmente, “los actores locales no los veían como locales, sino como de la parte andina del país”.
Ahora, al llamado “andinocentrismo” occidental, especialmente paceño, acaso haya que añadirle la persistencia de un cierto “desprecio” del paceño hacia el resto del país, destaca el sociólogo cochabambino José de la Fuente. No es nada inocente, deplora, por ejemplo, la usual expresión de “la gente del interior del país”, que cuando cruceños, tarijeños o cochabambinos llegan a una reunión en La Paz, del modo más natural se diga que “ya ha llegado la gente del interior”. No es inocente porque si una cara de la moneda es la subestimación del otro, “interior”, la otra cara es la sobreestimación de sí, del centro occidental.
Pero son los momentos de crisis cuando afloran las tendencias peores, desintegradoras, llamó la atención la politóloga Susana Bejarano en el Piedra, Papel y Tinta de la semana pasada.
“A mí me parece peligroso abonar el discurso como si Santa Cruz no perteneciera a Bolivia; Santa Cruz es Bolivia, como lo son los otros departamentos del país. Es peligroso porque abona sentimientos regionalistas, que luego no nos han llevado a buenos puertos”.
Para Bejarano, así como el “centralismo” gubernamental, radicado en La Paz, no deja de ser un hecho cotidiano, patente, sobre todo en la gestión pública, y que por esto la lucha contra el centralismo es una de las banderas de los cívicos cruceños, también puede ser el pretexto que está encubriendo las propias ineficiencias de la gestión pública local o departamental; a la fecha, uno de los defectos que más se le echa en cara al gobernador Luis Fernando Camacho es precisamente su baja ejecución presupuestaria en obras de inversión; de aquí la evidente instrumentalización del censo por parte de la élite cívica, que por unos meses de adelanto en su fecha se iban a resolver prácticamente todos los problemas de educación, salud y otros.
En la anterior entrega de Animal Político, el director ejecutivo de la Federación de Asociaciones Municipales (FAM), Rodrigo Puerta, hacía la significativa precisión de que casi toda la coparticipación tributaria municipal (el recurso estatal por el que se está luchando hoy día en la pelea por el censo lo antes posible) va a sostener a la burocracia edil y al funcionamiento de las alcaldías.
Ahora, con todo lo perjudicial que ha sido el paro indefinido por el censo en 2023, esta crisis ha revelado el momento verdaderamente histórico que vive el país, destacó en el mismo Piedra, Papel y Tinta, el comunicador y politólogo Manuel Mercado.
“Bolivia está pasando por un momento que no veíamos, quizás, desde principios del anterior siglo (el XX), justamente con el traslado del poder económico del sur, Potosí y Chuquisaca, hacia el norte, “federalista” aquella vez, paceño”. Un hecho que esa vez “nos ha costado una guerra civil”, destacó Mercado.
Hoy día es ese traslado hacia Santa Cruz centro económico es lo que está manifestándose, aunque no del mejor modo: el reclamo cívico ‘desde ahora, nada sin Santa Cruz’, no deja de tener su grado de objetividad.
Hoy, con sus particularidades, dice Mercado, “tenemos un centro económico muy pujante, muy legítimo; hoy lo más plurinacional, en términos de diversidad, se lo encuentra en Santa Cruz; creo que todos los bolivianos tenemos o una parte o la mitad de la familia en Santa Cruz”.
Es un nuevo crisol, “no mejor ni peor, sino diferente al que se ha constituido en La Paz”, destaca el politólogo. Pero he aquí un efecto central de todo esto: “esa innegable capacidad de atracción que tiene Santa Cruz está planteando al país la necesidad de redefinir muchos ejes de trabajo”, muchos ejes de la agendapaís.
Por este peso económico, poblacional y social de Santa Cruz, preocupa la actual dirigencia política cruceña, apunta el sociólogo De la Fuente. Es una “oligarquía que está enojada con el proceso político del MAS, porque han dejado de vivir del Estado, aun cuando siguen beneficiándose de la subvención del gas y otros”.
Una oligarquía enojada también en lo político, porque ha dejado de estar en el poder central. Antes del MAS, “siempre ha estado en el gobierno, desde el mismo (Víctor) Paz Estenssoro, es más, la reforma agraria no llegó a Santa Cruz. En estos 14 años han pasado a la segunda fila: más importante es Oruro, El Alto, y contra su racismo y la pérdida de poder, ‘no pueden razonar’”, asegura De la Fuente.
Preocupa la dirigencia por el práctico harakiri que el paro cívico indefinido significa para la economía y futuro cruceños.
Migrar hacia Chile
Siempre se ha hablado de la migración hacia Santa Cruz, que por eso se reclama Censo-2023. Sin embargo, hay un hecho poco conocido y que recién se lo trata de cuantificar: la intensa migración de gente de tierras bajas, pero especialmente de Santa Cruz, hacia Chile, apunta el sociólogo, especializado en migración, Alfonso Hinojosa. “Santa Cruz urbana, Plan 3.000, ciudades intermedias, Montero, Warnes, muchísima gente está ligada a las cosechas en el centro y sur de Chile; en Santa Cruz mismo no se visibiliza esta salida de población”.
Desde el punto de vista demográfico, desde los 80 lo que hubo fue la “andinización” del departamento, asegura el sociólogo, aunque es un hecho complejo: en las últimas movilizaciones, recuerda Hinojosa, se pudo identificar que muchos jóvenes “son descendientes de collas, pero con un discurso muy fuerte anticolla”.
Sobre el calado social que puede tener la consigna del federalismo en el mismo departamento de Santa Cruz, Hinojosa es enfático al afirmar que no es “algo que venga “desde abajo”. Incluso a futuro mediato, dice el sociólogo, “no sé si sea un proyecto que tenga una capacidad de ser hegemónico”.
El ‘’federalismo” es más discurso de la élite. Otra cosa es, dijo, la demanda, que hay que tomar en serio, de la región chaqueña, en partes de los departamentos de Santa Cruz, Chuquisaca y Tarija.
(*)Iván Bustillos es periodsta de La Razón.







