En el año y diez meses que publicamos la columna Carla te cuenta, hemos visto retratados en nuestras coberturas a muchos amigos, algunos con más frecuencia, otros eventualmente; pero entre los que recordamos con más cariño está sin duda Guido Riveros, quien circulaba en ámbitos sociales muy diversos.
Junto a su esposa, compartía eventos culturales, diplomáticos, oficiales y en íntimas reuniones que escapaban a la cobertura social, era apreciada su compañía por su agradable conversación, su objetividad en el análisis de la coyuntura y su inquebrantable sonrisa. Tenemos hoy la satisfacción, pero al mismo tiempo la tristeza de publicar su última fotografía, que no escapó a uno de sus simpáticos comentarios y que quedará en el recuerdo. Un gran boliviano, un gran amigo, que deja un gran espacio vacío.
En ocasión de celebrar el Día Nacional de Argentina, autoridades de Gobierno, representantes de cuerpo diplomático, residentes y amigos bolivianos acompañaron al Encargado de Negocios, Jorge Gómez, en una concurrida recepción.
El acto inició con la entonación de los himnos patrios, siguiendo las palabras del anfitrión, las cuales hicieron referencia a relaciones bilaterales y el fortalecimiento de éstas en los campos políticos, económicos, sociales y culturales. Para finalizar, Gómez agradeció la excelente predisposición que encuentra día a día en todas las instancias del Gobierno boliviano, citando a manera de cierre una frase: “La historia nos une, el presente nos encuentra hermanados y el futuro nos verá aún más integrados”.
Los asistentes pasaron seguidamente a compartir de un almuerzo en el que degustaron choripanes y una variada selección de carne argentina.






