Pascal Aebischer cambiará los paisajes del altiplano, de los valles y del oriente boliviano, los cuales recorrió personalmente en varias oportunidades, por los de Azerbaijan y Turkmenistan. En Bolivia ha cumplido una impecable misión diplomática y sembró profundas amistades que, sin duda, perdurarán en el tiempo. En la ocasión se despidió, igualmente, Thomas Casura, quien finaliza su misión como cónsul de Suiza para asumir nuevas funciones en Alemania, adonde llevará sus valiosas memorias de navegación en el lago Titicaca.
Luego de tres años de representar a Suiza en Bolivia en el cargo de embajador, Pascal Aebischer finalizó su misión diplomática en nuestro país. Con ese motivo convocó a un selecto grupo de autoridades, colegas y amigos bolivianos para despedirse y hacer un balance de su trayectoria.
En sus palabras de ocasión se refirió a la satisfacción por haber conocido gente valiosa, tanto en los planos profesional como humano, y haber tenido la oportunidad de apoyar iniciativas que se tradujeron en cambios significativos y tangibles en el desarrollo de los que más los necesitan. Concluyó agradeciendo el apoyo recibido, haciendo énfasis en las amistades construidas, las cuales, afirmó, llevará consigo como un valioso tesoro.






