Los momentos más emotivos del acto de graduación fueron sin duda la proyección de fotos de la trayectoria de vida de cada estudiante, así como el reconocimiento a la labor de los conserjes del colegio. Las palabras del director del establecimiento expresaron la confianza en una apuesta académica de excelencia que permitirá a los graduados ser competitivos en el ámbito internacional. Por su parte, los representantes de curso mostraron el apego al colegio que caracteriza a los alumnos del Saint Andrew’s School.
Amaranthine 2013, la tercera promoción graduada con el Bachillerato Internacional, demostró que en los muchos años compartidos se logró afianzar importantes lazos de amistad que perdurarán en el tiempo.






