El embajador de la República Popular de China, Li Dong, terminó su misión en Bolivia después de permanecer más de dos años en el país, y para despedirse reunió en su residencia a representantes diplomáticos de otros países, a la comunidad china y amigos.
“Voy a extrañar el calor humano de los sectores sociales, Gobierno y amigos que conocí y que me trataron como un boliviano más”. Además destacó la cooperación bilateral que permitió mejorar proyectos importantes que nacieron de los encuentros entre los presidentes Xi Jinping y Evo Morales, de China y Bolivia, respectivamente, que tienen perspectivas amplias a futuro.
El canciller David Choquehuanca agradeció al embajador por la voluntad e interés que siempre puso para mejorar las relaciones.






