Lágrimas y risas, emociones a flor de piel fueron el toque principal en la noche de reapertura de la galería de arte Altamira en San Miguel. “¿Por qué se vuelve a abrir esta galería?”, preguntaba el director Ariel Mustafá a los asistentes. Y la respuesta fue que la gente pedía contar con este espacio para el arte, pero las condiciones no se daban, anticipó el anfitrión.
“La galería son los artistas y ustedes que vienen a verlos”, dijo en su breve discurso y recalcó que el lugar es de reencuentro entre las obras, las personas y los artistas. La pregunta fue respondida al final de la inauguración, cuando citó la pregunta del escritor Padura: “¿De qué otra cosa sino de la mar podemos hablar los náufragos?”, pues para Mustafá los amantes del arte solo pueden hablar de arte.
Y así, con las copas en alto y con la voz entrecortada, el director de la sala agradeció a la gente, a los artistas y a su familia por este logro.






