Con una china morena y un ángel de la diablada —ambos transformistas con mucho garbo—, el artista mexicano-boliviano José Bayro recreó un ambiente de Carnaval para recibir a los asistentes a la muestra Cuando el río truena, matracas suenan, en la galería Mérida Romero.
“La matraca es un hilo conductor para esta exposición. Hace un año decidí, aquí en Bolivia, hacer un anzuelo nacional para que la gente se identifique con la colección”. El pintor tiene un trabajo en México que no es mexicano, sino “medio boliviano”, como él la define. “Cuando vengo a este país, mi obra es medio boliviana. Me gustan esos ganchos y uniones para que la gente se reconozca e identifique”. Bayro se considera un obrero de la pintura y en esta muestra presentó 60 piezas en varias técnicas.






