Entonces en nuestra casa oscura / sube con velas encendidas/ Santa Lucía, Santa Lucía, cantaba un grupo de mujeres de la embajada sueca y residentes junto a sus hijas, todas vestidas con túnicas blancas y fajas rojas. Ellas portaban velas en la residencia de Pontus Rosenberg, encargado de Negocios a.i.
La celebración de Santa Lucía es en honor a la mujer que llevó luz, en medio de la oscuridad del invierno nórdico, con una corona de velas en la cabeza, pues necesitaba tener las manos libres para portar los suministros en beneficio de los necesitados. Sin embargo, ella fue ejecutada por sus creencias religiosas por lo que se convirtió en un símbolo.
En el acto, el anfitrión, además de las palabras de ocasión, mencionó los logros de la cooperación sueca y concluyó con un brindis.






