Un altar con espejos, piedras preciosas, una pecera, además de flores y semillas, decoraban la entrada de la Embajada de Irán, donde se encontraba Reza Tabatabaei para dar la bienvenida a los invitados al Nowruz, el Año Nuevo de los pueblos que formaban parte del Imperio Persa, que se celebra cada primavera desde hace 1.698 años.
“Estamos reunidos para celebrar el Año Nuevo Iraní y por el término de mi misión en Bolivia después de cuatro años y seis meses. No estoy feliz de dejar este país con tan buenos amigos y un excelente cuerpo diplomático”, expresó Tabatabaei. Además remarcó su satisfacción por la exposición de fotos, escultura, caligrafía, pintura, entre otros, inaugurada en instalaciones de su embajada y realizada por su esposa.
“La interacción entre culturas y el aprendizaje mutuo es el factor principal que mantiene a las culturas dinámicas y vivas”, señaló Monir Tabatabaei.






