Los pantalones estampados, las pañoletas y las faldas floreadas, además de las pelucas, fueron algunas de las prendas que usaron los invitados a la fiesta temática de los años 70 y 80, organizada en la residencia de Karen Longaric para despedir a la embajadora de Colombia, Edith Andrade Páez. “Para mi esposo y para mí, todo esto es una gran sorpresa. No esperaba tanto derroche de alegría, de felicidad y de cariño.
Gracias a todos por esta reunión”, dijo la diplomática. Enfatizó que lo mejor que le pudo pasar es haber llegado a Bolivia, su sexto destino. “La verdad, nunca antes habíamos experimentado tanto cariño de la gente boliviana”. La anfitriona expresó su alegría por la presencia de todos para despedir a Andrade y su esposo, ambos personas muy cálidas, según sus palabras.






