Con empanadas de carne, chorizo y los mejores cortes de res a la parrilla, el embajador de Argentina, Normando Álvarez García, celebró, en su residencia, el 203 aniversario de la independencia de su país. Para ello, el ministro de Gobierno, Carlos Romero, resaltó que en la nación vecina está presente la principal comunidad boliviana en el mundo, y que Bolivia tiene el privilegio de acoger a personalidades argentinas que han aportado mucho en diferentes campos, especialmente el futbolístico.
Destacó además a Álvarez, “una persona extraordinaria desde el punto de vista de su capacidad política, profesional y también, fundamentalmente, de su calidad humana”. El embajador anunció que será su última fiesta patria en Bolivia y subrayó que en la medida que los países hermanos trabajen unidos, irán encontrando la felicidad para los pueblos.






