El ministro de Educación, Roberto Aguilar, y el dirigente de la Confederación de Maestros Urbanos, Federico Pinaya, aseguraron hoy que los dirigentes de la Federación de Maestros Urbanos de La Paz hicieron uso abusivo del veto sindical, pese a que esta figura ni siquiera se encuentra en los estatutos del magisterio nacional.
El dirigente de los maestros paceños, José Luis Álvarez, negó por su parte esta situación y manifestó que nunca utilizaron el veto sindical de manera negativa, mucho menos para evitar que gente profesional acceda a cargos jerárquicos. Dijo que, por ejemplo, la marcha que protagonizan desde el lunes pasado no es obligada.
La noche del lunes el gobierno promulgó el Decreto Supremo 514 mediante el cual derogó el veto sindical al que calificó de haberse convertido en un «veto político de presión y chantajes».
El ministro Aguilar dijo que a partir de esta situación ningún dirigente del magisterio podrá digitar quién puede ser docente o autoridad a título de tener «ascendencia sindical». Señaló que gracias al veto sindical los dirigentes hacían que los maestros que no participaban en marchas o huelgas pierdan su derecho a ejercer cualquier cargo.
«Esto era un mecanismo de chantaje por parte de los maestros. Los vetaban y prohibía su participación en convocatorias, concursos de méritos o compulsas. A través de ello direccionaban y presionaban a los maestros, ahora esto está prohibido», indicó.
El dirigente Pinaya dijo por su parte que el veto sindical no existe en los estatutos del magisterio y que el magisterio urbano paceño adoptó esta figura para hacer un uso abusivo del veto sindical.
«Por el uso abusivo de este recurso del veto han sido procesados y sancionado varios dirigentes sindicales de La Paz por el Tribunal de Disciplina Sindical. La medida que adopta el gobierno es respuesta a un uso abusivo de este recurso que no está establecido. No puede haber veto, tiene que haber un debido proceso sindical, es elemental», indicó a tiempo de señalar que este veto sindical era impositivo, ilegal y no correspondía.
Álvarez dijo por su parte que el gobierno pretende cancelar el veto sindical para hacer sus caprichos e imponer autoridades a su antojo. No obstante, dijo que la eliminación de esta figura no les afecta en nada porque, aseguró, en el magisterio nunca utilizaron el veto para obligar a marchar o hacer huelgas, ni mucho menos para que los profesionales accedan a cargos jerárquicos.






