César Quispe Pocorio (28), persona que vive con el VIH Sida, acusado de violar y asesinar a Giovanna Choque Gonzales (28), pedirá hoy la cesación de su detención domiciliaria. Los familiares de la víctima piden a las autoridades recluir al autor confeso del crimen en un centro penitenciario.
Giovanna desapareció el 4 de febrero de este año y 25 días después fue encontrada muerta en medio de maizales en Vinto. Según la Policía, la joven habría sido estrangulada y su agresor le habría incrustado una cañahueca en su útero, objeto que además le atravesó el estómago.
Quispe, enamorado de Giovanna y principal sospechoso de su muerte, tras ser detenido preventivamente en el penal de San Pablo, de Quillacollo, confesó el crimen y justificó el hecho asegurando que su reacción se debió al rechazo de los familiares de la joven que no lo querían junto a ella porque vive con el síndrome de inmuno deficiencia adquirida.
Justicia. Tras su aprehensión, y debido a su afección, un juez ordenó arresto domiciliario para el sindicado.
Roxana Choque, hermana de la víctima, dijo sentirse indignada. «Las autoridades premian a los criminales, yo no puedo entender cómo lo han dejado libre y en su casa, sólo porque él tiene sida. Pido a las autoridades que lo envíen a la cárcel y que se haga justicia, que la población nos ayude y se haga presente en la audiencia en la Corte de Distrito».
El 27 de abril, Quispe fue descubierto en Anocaraire por una turba de vecinos que al reconocerlo como asesino de Giovanna lo golpeó y estuvo a punto de lincharlo.






