El presidente de Bolivia, Evo Morales, hizo ayer en el Parlamento de la minoría sami en Karasjok, norte de Noruega, un llamamiento a los pueblos indígenas para luchar contra el capitalismo como única forma de salvar la Tierra frente a las amenazas del cambio climático.
«Hay dos caminos: o muere el capitalismo o muere la Madre Tierra», dijo y luego resaltó que por encima de cualquier reivindicación regional, los pueblos originarios tienen la «obligación» de identificar a los enemigos del planeta, «sino nuestra lucha será en vano».
La condición del capitalismo como «primer enemigo» de la Tierra se justifica porque la convierte en mercancía, cuando se trata de algo «sagrado», explicó en su discurso, difundido por la página web del Parlamento sami (Sametinget).






