En una sesión desarrollada en medio de trifulcas y agresiones, el Concejo Municipal de El Alto cedió a la presión de los gremiales y legalizó 28 nuevos asentamientos de comerciantes, antes de que el alcalde Fanor Nava brindara su informe de gestión y ante la protesta de los vecinos.
Decenas de comerciantes se apostaron en las puertas del Teatro Raúl Salmón (Alcaldía Quemada), desde las 7.00 de ayer, para presionar a los concejales la aprobación de las carpetas entregadas un día antes de la sesión programada para las 7.30.
Con el argumento de que «son fuentes de trabajo», la presidenta del Concejo Municipal, Cristina Márquez, puso las carpetas en consideración del Legislativo. La ordenanza para los asentamientos fue aprobada por todos los miembros del pleno con excepción del concejal Pedro Huanaco.
El ejecutivo de los gremialistas, Braulio Rocha, justificó la aprobación de la ordenanza. «Debemos entender que es gente que necesita trabajar y que tiene que llevar el sustento a sus casas. Es gente humilde que no tiene otra alternativa», argumentó.
En la puerta de ingreso a los predios de la Alcaldía Quemada, un contingente de policías impidió que vecinos de las zonas afectadas por los asentamientos ingresen a la sesión. Según explicaron, era para impedir cualquier enfrentamiento con los gremialistas que sí participaron del acto.
«Es lamentable que el Concejo haya obrado de esa manera, dicen que son asentamientos de varios años y eso es mentira, son recientes y originan congestión vehicular e impiden que entremos a nuestras casas», dijo el dirigente vecinal Miguel Limachi.
Los nuevos asentamientos están en las zonas: Tihuanaco, Kollasuyo, 16 de Julio, Villa Dolores, 12 de Octubre, Barrio Minero, Faro Murillo y la Ceja.
Agresión a medios
Un grupo de gremiales quiso impedir el ingreso de los periodistas a la sesión. En la antesala del teatro agredieron verbal y físicamente a camarógrafos y periodistas.






