A diferencia de otros años, el presidente Evo Morales no participo -como acostumbra- del «Día del Desafío» debido a su recargada agenda que debía cumplir en Cochabamba. Sólo el viceministro de Deporte Miguel Ángel Rimba y funcionarios públicos se sumaron a la práctica deportiva para reivindicar que si se puede realizar deporte de la altura.
En la ciudad sede de Gobierno, desde muy temprano, los funcionarios del Palacio Quemado, cadetes de la Policía y el Ejército, jugaron un partido de fútbol en una improvisada cancha de futbol en la que se convirtió por unas horas, la avenida del frontis del palacio quemado en la plaza Murillo.
Empleados públicos, trabajadores de la Alcaldía, Prefectura, instituciones militares y policiales, además de otras reparticiones estatales destinaron 60 minutos para la práctica deportiva o al menos realizar actividad física.
Los empleados de la futura Gobernación, también dedicaron unos minutos a la práctica deportiva, momentos previos a realizar sus labores cotidianas. En el frontis de la Alcaldía paceña, las entusiastas «cebras» fueron las encargadas invitar a los funcionarios municipales a realizar ejercicios gimnásticos.
Como cada 26 de mayo, esta es la un décima vez que Bolivia, se suma al «Día del Desafío», que se celebra en todo en varios países del mundo.
El Día Mundial del Desafío se inició en 1983 y en Bolivia se lleva a cabo desde 1998, dijo el viceministro de Deportes Miguel Ángel Rimba.






