«En ese informe se tipificará el delito que se ha cometido; la tortura está considerada como un delito de lesa humanidad, entonces si se comprueba, a pesar de que ya se esté corroborando el hecho y se ratifica la sospecha de que Olorio haya sido víctima de violencia extrema, pues obviamente la ley dispondrá lo que corresponda y si (los policías) tienen que ir a la cárcel por cometer el delito, pues tendrán que ir», declaró Nina a La Razón.
La segunda autopsia al cadáver de Olorio concluyó que su deceso se produjo por «asfixia mecánica» compatible con el uso de manos que apretaron su cuello o taparon su nariz y boca. El informe sostiene que perdió la vida por «transtorno en la función respiratoria, con privación de oxígeno de los tejidos y órganos vitales siendo el elemento fundamental del proceso la anoxia (insuficiencia de oxígeno)».
Por su lado, el abogado de la familia de Olorio, Wálter Fernández, informó que ampliará la querella en contra de otros tres efectivos de la Policía.
«Con el informe histopatológico que llegará el miércoles confirmaremos el crimen, por lo que ampliaremos la querella individualizando a todas las personas que participaron del hecho, empezando por el director de la FELCC, Israel Vega, quien ordenó al teniente Antezana se entreviste con Olorio antes de su muerte», añadió.
El fiscal que investiga el caso, Daniel Aguilar, informó que la próxima semana se convocará a tres testigos más. Y el defensor del Pueblo, Rolando Villena, aseguró que si se comprueba la denuncia pedirá que la ley sea aplicada con rigor.
Nueva Autopsia
La familia de David Olorio pidió que se haga la segunda autopsia, debido a que desconfiaba de la versión policial al informar que su familiar murió súbitamente y por paro cardiaco.






