Las malas administraciones de los consejeros, la injerencia sindical, la deficiente gestión en las intervenciones y la inacción de los socios son las causas que generaron la crisis.
«Pese a la crisis, la cooperativa sigue siendo una mina de oro interminable con un ingreso millonario que la convierte en un botín codiciado por muchos que aún mantienen intereses políticos, sectarios e institucionales», afirmó Marco Ibáñez, representante del grupo de Socios en Defensa de Cotel.
En los primeros siete meses de la gestión 2010, Cotel tuvo un ingreso mensual que bordea los Bs 7 millones (un promedio de Bs 230 mil al día), de los cuales al menos Bs 4,2 millones se gastan en salarios.
Del total de los ingresos, la mayor parte proviene del servicio de cable (32 mil abonados que pagan un promedio de Bs 150 al mes). Sólo por el Mundial de Fútbol en Sudáfrica, Cotel Tv incrementó 5.000 nuevos abonados (casi un millón de bolivianos de ingresos).
INJERENCIA. Pero Cotel está en crisis y no tiene utilidades. Ibáñez explica que la crisis surgió desde hace más de dos décadas con una fuerte presencia de clanes inmersos en la dirección administrativa y sindical de la empresa.
«Esto generó grupos de poder que se confrontaron entre sí. En la década de los noventa hubo gente vinculada con partidos como la ADN, el MIR, el MNR y Condepa que permitieron que grupos se encaramen como clanes en la cooperativa, erogando gastos excesivos como el pago de salarios entre Bs 5 mil y Bs 30 mil», explicó el socio.
En el año 2003, un consejero se jactaba de que los ingresos diarios de Cotel llegaban al millón de bolivianos. Pero la mala administración y los negociados (compra de ITS, Supercanal Triple Play y redes) sumados a la inclusión de trabajadores, generaron el déficit.
El Estado no ha sido indiferente a Cotel. En los últimos 30 años, al menos ocho intervenciones han tratado de reencauzar la situación de la cooperativa, pero no han conseguido resultados. Las últimas dos, a cargo de César Böhrt y Ángel Zaballa (2009-2010), tenían como objetivo la reestructuración de la empresa, la realización de auditorías, los procesos a ex consejeros corruptos y la realización de elecciones de los consejos.
Ninguna meta se cumplió, es más, las elecciones realizadas en marzo fueron anuladas y el proceso costó Bs 100 mil, sin que nadie se hiciera cargo.
Para los trabajadores, las intervenciones de Böhrt y Zaballa fueron un fracaso. «No esclarecieron nada, no hay resultados sobre los juicios y las auditorías internas y externas», dijo Alcides Vidal, secretario general de la SUTCotel.
El actual interventor, Ángel Zaballa, asegura que se recopilan pruebas que demuestran los resultados negativos de las anteriores administraciones de la cooperativa. «Hemos recibido el informe de auditorías externas sobre cinco proyectos de inversión (negociados) superiores a los $us 34 millones».
Añadió que los juicios contra los responsables «del descalabro financiero» no avanzaron por un mal asesoramiento. «Por eso no prosperaron, porque lo máximo que se hizo es poner preso por dos horas a Dips», acotó el ejecutivo.
Actualmente, según Diego Blacutt, ex candidato al Consejo de Vigilancia, existe un grupo afín al Gobierno que trata de ostentar el control a través de la Intervención. «Son los Satucos, grupo liderado por el ex diputado Gustavo Torrico, que tuvo una fuerte injerencia en el sindicato y el sector de los trabajadores y que no permitieron el trabajo del interventor Böhrt», dijo.
El diputado del Movimiento Sin Miedo, Fabián Yaksic, en su informe presentado a la ministra de Trabajo, Carmen Trujillo, sobre los balances realizados por el ex interventor Böhrt, afirmó que un «superdiputado» tenía una vinculación directa con los ex consejeros de Administración, Fernando Dips y Ramiro Siles, acusados de malos manejos en sus gestiones.
SINDICATO. Pero el mayor mal de Cotel, para el ex diputado del MAS que aglutina a socios de El Alto, Edgar Valeriano, es el sindicato que, en su criterio, fue aliado de los malos manejos de los ex directivos.
«Tienen muchas ventajas, como pagar sólo la mitad de servicio de Tv cable, el pago de bonos y seguros. Todo esto provocó el déficit de la cooperativa», agregó.
Ibáñez sostuvo que los trabajadores perciben al menos 15 sueldos anuales, con bonos de té, antigüedad y aguinaldos.
En cada gestión, el sindicato ha incrementado sus beneficios con el apoyo o rechazo de las autoridades, según su conveniencia. Cuando Dips volvió a la empresa, fue recibido con una fiesta; cuando fue retirado, el sindicato de la cooperativa lo acusó de corrupto.
El número de trabajadores, de 586 en 1996, subió a 1.150 en el 2008, según las planillas presentadas por la anterior Intervención encabezada por César Böhrt. En la actualidad existen más de 900 empleados. Zaballa considera que esta cifra tiene que reducirse a 600 funcionarios.
Explicó que las deudas afectan al 46 por ciento del patrimonio que asciende a Bs 1.280 millones y que ponen a Cotel en riesgo de quiebra.
La crisis se refleja en la devaluación de los certificados de aportación de cada socio. Según los datos de la Intervención, se estima que el valor de mercado de las acciones de Cotel los sitúan entre los Bs 2.000 y 3.500 ($us 282 y 500).
Pese a esta situación, el socio es indiferente a las convocatorias para las asambleas. En las dos últimas realizadas el 11 de enero y el 28 de febrero de este año, tan sólo participaron entre 1.800 y 2.000 titulares, de un total de 180 mil.
Valor total de las acciones
* Los 180 mil certificados de aportación tenían un valor total de Bs 1.037,3 millones hasta el 2009. Desde hace 10 años disminuyó gradualmente el costo de cada uno, de $us 1.800 a $us 280
* El informe de auditoría redactado por la Intervención encabezada por César Böhrt reveló una situación crítica: al 31 de diciembre del 2008 las pérdidas llegaron a Bs 711,6 millones, y al 30 de junio del 2009, a Bs 747,4 millones, que es el 58 por ciento del patrimonio de Cotel de Bs 1.280 millones, lo que genera un riesgo quiebra de la telefónica.
Socios analizan los estatutos
Las puertas de la curva sur del estadio Hernando Siles se abren hoy a partir de las 8.00 para congregar a los socios de Cotel en una nueva asamblea, donde se buscará la modificación de los estatutos y definir la fecha de las elecciones de consejos de Administración y Vigilancia.
El interventor de la cooperativa, Ángel Zaballa, afirmó que se buscará modificar la modalidad de las elecciones distritales que están vigentes desde la última asamblea realizada el 28 de febrero, que fue presidida por el ex interventor César Böhrt.
«Es una modalidad poco democrática, porque el presidente de un Consejo no siempre sería el de mayor representatividad», aseveró el interventor del Gobierno.
Zaballa adelantó que hoy se convocaría a los próximos comicios, aunque los trabajadores, a través de sus representantes, denunciaron que el Interventor buscará prorrogar su mandato por un año.
«Voy a respetar lo que resuelva la asamblea, que es magna. Pero quiero desmentir, es falso que yo quiera quedarme por un año más. No tengo ningún proyecto, como dicen ellos», acotó.
El mandato del Interventor del Gobierno culmina el 31 de agosto, hasta esa fecha deberá posesionar a los nuevos miembros de los consejos de Administración y Vigilancia de Cotel.
La actividad de hoy ha sido poco difundida y la capacidad máxima del espacio habilitado en el campo deportivo es de 10 mil personas, que representa un mínimo porcentaje del total de socios de la cooperativa, que asciende a 180 mil.






