Un estudio realizado en Santa Cruz el 2008 revela que 3 de cada 10 parejas se separan y que en el 72% de las rupturas, uno de los cónyuges proviene de un hogar disuelto. Los hijos de padres divorciados tienden a repetir este comportamiento.
Así lo revela la tesis de doctorado del psicólogo Raúl Mamani acerca de los tipos de padres y su influencia en el carácter de los hijos, cuando éstos tienen que ejercer el rol paterno y materno en la sociedad.
«La investigación fue efectuada el año pasado y muestra que de las 200 parejas consultadas en la ciudad de Santa Cruz, el 28% estaba divorciada de su cónyuge. De éstos el 72% provenía de padres separados. Lo que significa que el patrón de divorcio se repite en los hijos», aseguró Mamani a La Razón.
El estudio fue citado ayer en una conferencia de prensa de la Fundación de la Universidad de la Familia, que se dedica a enseñar y transmitir principios y valores relacionados con la familia a través de seminarios y talleres.
La institución sin fines de lucro organizará este mes las olimpiadas «Campeones Transformando Vidas» a través de una serie de conferencias gratuitas que dictará Craig Hill, un experto en problemas familiares. «Hoy en día hay una crisis muy fuerte en la familia. Por este motivo, nuestro objetivo es despertar el interés en nuestra sociedad para que cada padre sea un campeón en su familia y se inicie una transformación dentro de los hogares», manifestó el director ejecutivo de la fundación, Víctor Hugo Áñez.
En el encuentro, el conferencista internacional tocará las temáticas de la autoestima y la ira, «dando ejemplos que se pueden aplicar a la vida de cualquier persona», afirma Áñez.
Las conferencias gratuitas se realizarán en La Paz el 8 y 9 de agosto en el Círculo de Oficiales del Ejército, en Cochabamba el 11 y 12 en el estadio Félix Capriles y en Santa Cruz el 16 y 17 en el campo ferial de Expocruz.
Según el ejecutivo, una de las causas para la desintegración familiar es la falta de compromiso con la unión.
«Las causas principales para la separación de los cónyuges es que las parejas no entienden los principios del matrimonio, porque hoy éste se ha convertido en un mero contrato, donde si no funciona te puedes separar, sin tomar en cuenta que la separación afecta a los hijos», aseguró.
Según Áñez, otras razones para la ruptura son la infidelidad, ausencia de comunicación, la falta de respeto, el abandono, la soledad y la situación económica. «Esto provoca que haya un alejamiento de la pareja y por lo tanto de los hijos, que buscan nuevas formas de autodestrucción como las drogas, el alcohol e incluso el suicidio».






