Más de un centenar de personas que sufrieron quemaduras y quedaron con disfunciones en miembros o rostro serán sometidas a cirugías gratuitas. Un equipo de médicos alemanes arribó al Valle el sábado para dar inicio a la campaña que pretende mejorar la calidad de vida de niños, jóvenes y adultos que tienen cierta discapacidad, como consecuencia de quemaduras.
Diez especialistas en cirugía reconstructiva de rostro, miembros superiores e inferiores, medicina general, anestesiólogos, enfermeros y asistentes forman el equipo que, desde mañana, cumplirán la labor. «Se espera atender a la mayor cantidad de pacientes; trabajaremos dos semanas de 8 a 10 horas, se suspenderán operaciones no importantes para dar cabida a las urgentes», informó Óscar Romero, director del Pabellón Quemados del hospital infantil Manuel Ascencio Villarroel.
«No hay cupos; los pacientes más graves serán los que merecerán la atención. Escogeremos a quienes tiene más disfunciones y discapacidad, como manos encogidas, problemas en la boca y ojos», dijo.
La recuperación, reconstrucción y tratamiento tienen costos elevados, por lo que muchas personas con escasos recursos no se someten a ellos aunque lo necesiten.
Usualmente, el Pabellón Quemados en ese nosocomio da prioridad a la atención de menores de edad, porque son los que más necesitan superar las heridas para seguir adelante con sus vidas






