Desde hoy, el sector panificador artesanal decidió vender el pan en 0,50 bolivianos en la zona Sur. En el resto de La Paz y El Alto se optará por este camino o por mantener el precio en 0,40, pero con un menor peso.
El viernes, luego de una reunión con técnicos del Gobierno, la Federación de Panificadores Artesanos de La Paz y El Alto decidió que se aplicará desde hoy una «restitución» del precio del pan a 0,50 bolivianos o se mantendrá a 0,40, pero con una reducción del peso para elaborar un pan de entre 45 y 50 gramos, informó el dirigente del sector Dandy Mallea.
En el caso de la zona Sur de la sede de gobierno, se decidió establecer un precio «único de 50 centavos de boliviano», «por el mayor costo que significa el transporte de insumos y el encarecimiento de la mano de obra en la elaboración del pan de batalla en esta zona», explicó el dirigente de los panificadores.
La dirigencia nacional del sector, por su parte, sostendrá mañana una reunión con autoridades de Insumos Bolivia y la Empresa de Apoyo a la Producción Agropecuaria (Emapa) y, en función a los resultados, convocarán a un ampliado para tomar determinaciones que podrían incluir un «posible» incremento en el precio del pan, explicó el secretario ejecutivo de la Confederación de Panificadores de Bolivia, Juan Carlos Apaza.
Los panificadores expresaron su preocupación por la escasez y «constante» alza en el costo de algunos insumos como la harina, la manteca y el azúcar.
En el caso del sector artesanal, cada uno de sus afiliados decidirá si sube el precio del pan a Bs 0,50 o lo mantienen en Bs 0,40, pero con un menor peso.
Ante el anuncio, el intendente de la Alcaldía de La Paz, Javier Salgueiro, explicó que, desde hoy se realizarán operativos en los hornos para constatar que el peso del pan esté entre 55 y 60 gramos.
«Si comprobáramos la reducción del peso, notificaremos en primera instancia a los propietarios del horno para que elaboren un producto con un peso correcto. Si no acatan esa disposición, tendríamos que vernos obligados a suspender las licencias de funcionamiento», afirmó.
Salgueiro aclaró que «no existe ninguna normativa» que faculte a la Intendencia el control sobre los precios de este producto de primera necesidad.






