Londres
En Nueva Zelanda, 58 ballenas piloto murieron al quedar encalladas en la arena, mientras que otras 15 están varadas y en peligro de muerte, informa el sitio web de BBC Mundo. Los equipos de rescate intentan salvar a 15 sobrevivientes que yacen cerca de la playa de la localidad costera de Kaitaia, en la Isla Norte.
Las autoridades informaron que la mayoría de las ballenas falleció porque quedaron varadas durante la noche y tardaron horas en ser descubiertas. Cada una pesa alrededor de una tonelada y media.
Las fuertes lluvias han ayudado a impedir que los cetáceos mueran asfixiados, pero han dificultado la tarea de los equipos de rescate. Un gran número de ballenas quedan varadas en las playas de Nueva Zelanda cada año.
Kimberly Muncaster, directora del grupo conservacionista local Project Jonah (Proyecto Jonás), dijo que las ballenas sobrevivientes se encontraban en «bastante malas condiciones» e indicó que tienen pocas esperanzas de salvarlas.
Dijo que 40 habían tratado de devolver las ballenas al agua, pero no lo habían logrado. Muncaster explicó que cada una tiene asignado un equipo de cinco voluntarios, que trabajan sin descanso para mantenerlas a flote y respirando pese al peso de los animales.






