El cadáver de Lizeth Medina Bascopé, de 29 años, hallado la mañana del lunes en Achocalla, estaba completamente desnudo, tenía quemaduras y había sido parcialmente devorado por los perros callejeros.
Sus familiares la identificaron ayer por dos tatuajes que tenía en su cuerpo, informó el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de El Alto, coronel Arturo Ramírez. La madre de la joven se enteró por los medios de comunicación y reconoció a su hija por las características que presentaba el cuerpo.
Medina nació en Cochabamba y se trasladó a la sede de gobierno junto con su familia a trabajar tras haber egresado de la carrera de Derecho en su ciudad natal.
Ramírez indicó que según los padres, la víctima dejó el bufete de abogados donde comenzó a trabajar y pasó hace poco a desempeñar funciones en la Corte Superior de Distrito de La Paz.
El jefe policial indicó que aún no se conocen las causas de la muerte, aunque se presume que haya sido víctima de abuso sexual antes de ser asesinada. Una autopsia establecerá qué provocó su muerte.






