El representante de los padres de familia, Franklin Gutiérrez, apoyó la disposición edil de permitir, hasta diciembre, el funcionamiento de locales de expendio de bebidas a menos de 100 metros de colegios secundarios y universidades.
«Desde hace mucho tiempo solicitamos el cierre de estos locales, porque en muchas unidades educativas hay bares y cantinas», informó Gutiérrez.
La conformidad se debe a que el propio alcalde, Luis Revilla, se comprometió a «clausurar» los locales que continúen operando después de diciembre a menos de 100 metros de colegios. La norma entró en vigencia el lunes.






