Los nueve ayllus del Norte de Potosí dieron un plazo de 24 horas para que los fiscales que investigan la ejecución de cuatro policías en Saca Saca (Uncía) renuncien y dejen en libertad a Hilarión E.G., único sospechoso que guarda detención en Potosí.
Luego de reunirse con el presidente Evo Morales en el Palacio de Gobierno, los mallkus Boris Antonio y Simón Colque dieron una conferencia de prensa en la que informaron de las conclusiones de un cabildo realizado el fin de semana, en el que se tomaron éstas y otras resoluciones.
«Los fiscales de Potosí deben renunciar en 24 horas porque están deteniendo indebidamente a personas que no están involucradas», aseveró Colque en referencia a Sandro Fuertes, fiscal del distrito de Potosí; y Trifón Romero, representante del Ministerio Público en Llallagua, Potosí.
Los ayllus también conminaron a agentes de inteligencia de la Policía o personal encubierto a abandonar la zona y anunciaron represalias contra los «enemigos internos» por proporcionar información a las autoridades sobre el asesinato de los cuatro uniformados en mayo pasado.
«Quien sea de los fiscales o policías que entre a nuestro territorio o camuflados de civil van a atenerse a las consecuencias».
«Yo recomiendo al fiscal, a los hermanos Fuertes y Romero, que deben retirar en 24 horas al personal que tiene detenidos, sino en 100 flotas o en 50 flotas los ayllus guerreros nos vamos a lanzar a la ciudad de Potosí», advirtió.
Al ser consultado sobre estas advertencias, el vocero de Gobierno Iván Canelas dijo que el Ejecutivo pedirá a los nueve ayllus que se sometan a las leyes.
El sábado, Hilarión E.G. fue enviado a la cárcel pública de Kantumarca de Potosí por ser uno de los sospechosos de haber torturado y luego matado a los policías Nelson Alcócer Casano, Miguel Ramos Palluni, Rubén Cruz Aruquipa y Esteban Alave Arias entre el 23 de mayo y el 3 de junio.
Simón Colque anunció que investigarán a los «enemigos internos» de las comunidades. «Los vamos a sancionar según nuestros usos y costumbres como hombres revolucionarios. Más bien no hagan despertar al monstruo que está durmiendo», enfatizó.
Ambos mallkus denunciaron una persecución política a los pueblos indígenas y a gente inocente. Colque afirmó que los ayllus están de acuerdo con que se haga una investigación, pero que también indaguen por qué los cuatro policías fueron hasta la localidad de Saca Saca si trabajaban en unidad de Oruro. «Se tiene que investigar sin atropellos a nuestro propio territorio. La justicia ordinaria y la indígena comunitaria deben coadyuvarse», apuntó.
La Fiscalía seguirá adelante
Ante las amenazas de los ayllus, el fiscal de Distrito de Potosí, Sandro Fuertes, afirmó que la investigación del linchamiento seguirá y que tomará los recaudos necesarios. «Estamos tomando las previsiones del caso. Hemos dispuesto todo lo que por ley corresponda para prever cualquier atentado contra los fiscales», señaló a La Razón.
Aseveró que los dos mallkus que lanzaron esas amenazas «no tienen ningún tipo de representatividad». Explicó que la investigación se la realiza actualmente desde la ciudad de Potosí. El director nacional de la fuerza anticrimen, coronel Óscar Muñoz, señaló que los investigados serán citados por edictos para cuidar a los investigadores.






