La madre de un niño de seis años denunció que su hijo murió tras recibir sangre contaminada con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) en el hospital Japonés de Santa Cruz. Responsables del nosocomio aseguran que ingresó infectado y que el mal tuvo que estar desarrollado.
Entre sollozos, Martha Mostajo, la madre del niño, relató que el 13 de agosto ingresó a su hijo al nosocomio con síntomas de fiebre y a pedido de su pediatra. «Tenía fiebre y lo traje al hospital Japonés para que le hagan una tomografía de la cabecita. Me dijeron que tenía absceso cerebral, como unos quistes, y lo internaron», dijo.
Explicó que el 25 de agosto su hijo fue sometido a una transfusión de sangre porque estaba anémico, pero después empezó a vomitar. Su mal estado se prolongó por tres días y no recuperó. «Me dijeron que tiene muerte cerebral, y que además tiene sida», dijo por la mañana.
Cerca de las 16.40 de ayer, el director del hospital Japonés, Víctor Hugo Zambrana, informó que la muerte del pequeño se produjo de forma natural, toda vez que se encontraba con muerte cerebral. «El cuerpo del menor se quedará en la morgue, porque la Defensoría de la Niñez y las autoridades pertinentes solicitaron una autopsia», indicó.
La autoridad del nosocomio sostuvo que el paciente ingresó con fiebre, diarrea y abscesos cerebrales que se revelaron con la tomografía. Posteriormente, se le realizó una prueba de Elisa (para detectar si la persona tienen el virus) y resultó positiva. Al día siguiente, después de conocer el resultado es que se suministró sangre. «El VIH se lo detecta después de seis meses de contagiada la enfermedad, no a los pocos días», aseveró.
La mamá del menor acusó públicamente a los galenos de haber ocasionado la muerte de su hijo. «Le hicieron análisis a mi hijo y salió positivo. A mí me hicieron examen y salió negativo. Algo malo le han hecho, porque paran con miedo y me han hecho sospechar. Le pusieron sangre sin hacer el análisis necesario y se han equivocado, porque mi hijo entró caminando. Los de la sala lo han visto y ellos pueden confirmar», dijo.
Explicación. El historial clínico del niño detalla que con frecuencia padecía de infecciones en la piel, afecciones pulmonares, diarrea y pérdida de peso.
Antes del fallecimiento del pequeño, el epidemiólogo del hospital Japonés, Carlos la Fuente, sostuvo que el paciente «prácticamente tiene esa enfermedad desde hace tiempo; en las pruebas serológicas, que se han repetido dos veces, está completamente confirmado. Para que ocurra (es decir se complique el cuadro y manifieste el sida), tiene que haber una evolución de la enfermedad de entre cuatro a diez años, entonces es inimaginable pensar que haya sido después de una transfusión», señaló.
Los médicos solicitaron al padre del menor que se realice un examen para determinar si porta el VIH. «Pedimos inmediatamente a la mamá que el padre se someta al examen, pero el resultado aún no lo conocemos. Estamos esperando el resultado del Centro de Enfermedades Tropicales (Cenetrop)», señaló La Fuente.
La Defensoría de la Niñez y Adolescencia intervino en el caso y la directora de la institución, Rossy Valencia, confirmó que se realizará la investigación. «Este caso se conoció en la Defensoría, porque la madre denunció al hospital por una mala atención, maltrato y falta de información. Vamos a recopilar toda la información y, si hay indicios, vamos a poner en conocimiento de la Fiscalía», dijo.
Datos de dos casos
En diciembre del año pasado se presentaron dos denuncias. Una madre acusó al hospital Francés por la muerte de su bebé por descuido de los médicos. En otro caso, se denunció a un policlínico de la CNS por el estado de coma en el que quedó un niño (6) tras una cirugía de amígdalas.






