El sacerdote católico boliviano Alejandro Flores fue sentenciado ayer a cuatro años de prisión por agresión sexual contra un menor en la parroquia del barrio West Chicago donde servía, informó el portal Yahoo Noticias citando a la agencia EFE.
Flores, de 36 años, se había declarado culpable en la corte del condado de Kane donde se dictó la sentencia. Flores fue ordenado sacerdote en el 2009 y se hizo amigo de la familia del niño cuando fue asignado a la iglesia Santa María.
Cuando el menor, de nueve años, alertó a su familia sobre la agresión, la madre informó del abuso y Flores fue retirado de la parroquia de Joliet. Dos días después se lanzó desde un balcón en un aparente intento de suicidio por el que fue hospitalizado. El sacerdote cumplirá el 85 por ciento de la sentencia en una cárcel y luego será deportado a Bolivia.






