En Japón crece el escándalo por los supuestos longevos que en realidad están muertos. El viernes, las autoridades informaron que no logran localizar a más de 230.000 japoneses de por lo menos 100 años que figuran como vivos, incluyendo 884 que tendrían más de 150.
El reporte de BBC Mundo basado en informes del Ministerio de Justicia precisa que la lista incluye 77.118 personas que hoy tendrían 120 años.
Japón, que se jacta de la longevidad de sus habitantes, se vio obligado a hacer números tras verificar que no hay pistas sobre el paradero de cientos de ancianos.
Como informa el corresponsal de la BBC en Tokio, Jonny Hogg, se sospecha que las «desapariciones» están relacionadas con el cobro fraudulento de pensiones por parte de familiares de los ancianos.
Recién, una serie de descubrimientos espeluznantes —entre ellos un hombre momificado en su cama y el cadáver de una mujer guardado en una mochila— causó alarma por la suerte de muchas personas de edad avanzada.
Las autoridades comenzaron a sospechar cuando una llamada de cumpleaños por parte de funcionarios de Tokio a un hombre que supuestamente cumplía 111 años derivó en el hallazgo de su esqueleto momificado en la cama.






