Manuela Jiménez, la mujer de 43 años que pesa 200 kilos y sufre de obesidad mórbida, informó que ayer recibió una llamada de una autoridad gubernamental ofreciéndole ayuda para atender su caso. El llamado, dijo, lo hizo la ministra de Desarrollo Productivo y Economía Plural, Antonia Rodríguez, quien le informó que viajaría este fin de semana con una comisión de médicos para evaluarla.
Por otro lado, Manuela contó que otra persona tomó contacto con ella para ofrecerle un sillón nuevo, hasta el fin de semana. «Estoy con dolores en mi espalda, caderas, pies y cabeza, pero ahora recibo ayuda. Un señor llamó y me dijo que me regalará un sillón y eso me da alegría», dijo a La Razón.
Por la escasa movilidad que tiene, ella pasa gran parte del día entre su cama, reforzada con ladrillos; y un desgastado sillón de mimbre.
«Estoy mal, pero tengo la esperanza que me dieron los médicos», indicó al recordar que los resultados de los exámenes y pruebas de sangre que le realizaron se conocerán hasta el lunes, como máximo.
La Sociedad de Endocrinología de Santa Cruz correrá con los gastos de los exámenes, pero en caso de que se necesite internación en un centro médico y un tratamiento, se lanzará una campaña. Por lo pronto, Manuela espera su sillón y tiene la ilusión de obtener un pequeño kiosco para solventar sus gastos.






