La audiencia desarrollada ayer a solicitud de tres de los ocho condenados por el caso Ayo Ayo, para recusar a la jueza Nancy Bustillos, que condujo el proceso, derivó en una pelea entre familiares del ex alcalde asesinado y uno de los sentenciados.
El hecho se produjo cuando el juez que presidía la audiencia solicitó un cuarto intermedio. Según un reporte de la red ATB, una de las hijas del ex burgomaestre asesinado, Benjamín Altamirano, habría sido agredida por Alejandro Valero, condenado a 30 años de prisión.
La reacción fue inmediata y tanto la mujer como sus hermanas y los hermanos de su padre le propinaron jalones y golpes, ante la mirada de Gabriel Pinto Tola (asambleísta del MAS en el departamento de La Paz), otro de los sentenciados a purgar 30 años.
«Me han quitado a mi papá; el señor Pinto dice que tiene derecho a la libertad. Señores miembros del tribunal, mi papa tenía derecho a vivir y no morir de esta forma», afirmó entre lágrimas Zenobia Altamirano, hija del ex alcalde, mientras mostraba una pancarta con las fotografías del cuerpo calcinado de su padre.
El viernes, la jueza 5º de Sentencia en lo Penal, Lucía Fuentes, declaró procedente el recurso de libertad planteado por Pinto Tola, Severo Sánchez y Alejandro Valero. Con esta decisión, los tres podrán transitar con facilidad por el país hasta que el recurso, declarado procedente, sea homologado por el Tribunal Constitucional.
Pinto Tola se reafirmó ayer en su versión de que nunca participó ni del secuestro ni del asesinato de Altamirano y tras ser suspendida la audiencia salió del juzgado caminando, ante el reclamo de los familiares del ex burgomaestre.
Altamirano fue asesinado brutalmente en junio del 2004 a manos de un grupo de pobladores del municipio de Ayo Ayo que lo acusaban de haberse apropiado ilegalmente de recursos públicos. El ahora asambleísta del MAS fue sentenciado a 30 años por el delito.






