Cochabamba – Trabajadores administrativos y obreros del municipio de Quillacollo interrumpieron sus labores y se declararon en huelga de hambre debido al retraso en el pago de salarios.
Durante la mañana, la basura llenó las calles y la Alcaldía cerró sus puertas. El problema surgió porque el Concejo Municipal no avaló el cambio de firmas en las cuentas bancarias, descuido reparado en una sesión extraordinaria del órgano deliberante la tarde de ayer.
Cerca de las 11.00, la alcaldesa, Carla Lorena Pinto, se sumó al ayuno asegurando que además de tener la ciudad inundada de basura, «el municipio dejó de percibir Bs 200.000 por el pago de impuestos.






