Cobija – Vientos huracanados que azotaron a la capital de Pando, Cobija, el pasado fin de semana dejaron sin techo a 43 casas y a la terminal de buses, obra que está en construcción.
«Casi en todos los barrios hubo problemas y pensé que hasta mi techo se iba a desprender», relató a La Razón Gladis Foriño una de las vecinas de la ciudad de Cobija. Además, dijo que todos los años siempre se repiten los fuertes vientos causando destrozos en la ciudad. «Vienen cuando empiezan las primeras lluvias», precisó.
Otra de las vecinas, que prefirió no dar su nombre, aseguró que la Terminal de Buses, cuya estructura debía ser entregada, también fue afectada por el viento.
«El techo casi entero se vino abajo y la obra todavía no fue entregada. Varias de las paredes también se afectaron», declaró. El gobernador del departamento de Pando, Luis Adolfo Flores, informó de que al menos 43 familias fueron afectadas por los vientos huracanados en Cobija y en las poblaciones aledañas.
Este dato proviene de un informe final que realizó el Centro de Operaciones de Emergencia Departamental (COED), cuyos datos fueron levantados el domingo por la tarde. El documento detalla que de las 43 familias afectadas, 31 perdieron los techos de sus viviendas y las otras 12 reportaron daños parciales en sus inmuebles.
«Son viviendas bastante frágiles, construidas por personas que se asentaron de manera desordenada en las últimas fechas en Pando», argumentó Flores a la agencia estatal de noticias ABI.
La autoridad departamental espera el informe final para evaluar todos los daños que produjeron los vientos huracanados que se registraron principalmente en las ciudades de Cobija y en el municipio de Porvenir. «Esperamos una manifestación del municipio y evaluaremos la posibilidad de ayudar».






