Situadas a escasa distancia, las ciudades fronterizas de Ciudad Juárez y El Paso presentan cifras de criminalidad muy distintas: mientras la primera es la más violenta de México, la ciudad tejana es la segunda más segura de EEUU. En lo que va del año, en Ciudad Juárez han sido asesinadas cerca de 2.200 personas, en su mayoría a manos del crimen organizado.
En contraste, en lo que va del 2010 han sido asesinadas en El Paso tres personas, dos de ellas durante una riña en el exterior de un bar, manifestó a EFE el sargento Mike Baranyay, del Departamento de Policía de esta ciudad.
«En El Paso tenemos un sistema judicial y agencias del orden público eficientes; es un sistema de castigo y consecuencias, y cuando éste no existe, una ciudad se convierte en tierra sin ley», señaló por su parte Verónica Escóbar, comisionada del condado El Paso.
Contraste. El Paso es la segunda ciudad más segura del país en el ranking de las urbes con más de 500.000 habitantes, de acuerdo con datos recopilados por la firma CQ express.
Pero tres cruces internacionales más allá, en Juárez, decenas de personas son extorsionadas diariamente y muchas han optado por cerrar las puertas de sus negocios o emigrar ante la imposibilidad de pagar las cuotas impuestas por el crimen organizado.
Adicionalmente, los secuestros son frecuentes y han llevado a los médicos, uno de los gremios más golpeados por este delito en la ciudad mexicana, a realizar paros en protesta por la indefensión.
«Especialistas de gran prestigio en Ciudad Juárez, entre ellos cardiólogos, se están viniendo a El Paso porque ya se cansaron de ser extorsionados y tienen miedo a ser secuestrados», indicó una especialista médica radicada en El Paso y que prefirió el anonimato.
De acuerdo con el abogado Felipe Millán han aumentado los trámites de visas. «La inmigración hasta antes del 2008 era de oportunidad, pero hoy día es de supervivencia», dijo.






