El sábado, tras el sepelio de Dana Belén (7), su padre recibió una llamada anónima. Por el auricular le llegó la canción Amor de primavera, de Galy Galiano. El lunes se repitió la misma llamada.
«Tenemos miedo de que alguien nos esté persiguiendo, pero aunque sea así vamos a seguir adelante para que se dé con el asesino de mi hija», dijo ayer a La Razón Wálter Capia.
La investigación del crimen de la niña, cuyo cuerpo sin vida fue encontrado el jueves pasado en la terraza del centro cultural de Viacha «Estación Central», ya comenzó. La Fiscalía recibió las declaraciones de dos funcionarios del lugar y de los padres de la niña. Sin embargo, las hipótesis de las circunstancias del crimen que maneja la Policía se mantienen en reserva. Un investigador que prefirió no ser identificado señaló que no se puede adelantar teorías hasta no tener la suficiente información.
La abogada de la familia de Dana, Rosario Luque, manifestó que por el resultado de la autopsia, que establece una fractura del cráneo, «se afirma que fue un crimen». La madre de la niña, Edelmira, cree que la niña se defendió de un presunto abuso sexual.
Luque contó que la pequeña tenía pánico a las alturas. «Es imposible que ella haya subido a la terraza. Se sospecha de que alguien la llevó hasta ese lugar y la dejó ahí», indicó. El informe forense señala que Dana agonizó unos minutos antes de morir, entre las 18.00 y 20.00 del jueves 23 de septiembre.






