Jérémie Bellanger festejó su cumpleaños número 25 la noche en la que desapareció con su pareja, Fanny Blancho (23). Sus padres y él se contactaron vía internet ese 28 de agosto. Después se fue a celebrar y no se supo más de ellos.
Pasaron 30 días de esa última comunicación y Fanny y Jérémie no aparecen, lo que hace presumir a la Policía boliviana que ambos turistas fueron asesinados en la población de Guayaramerín (Beni).
«Sospechamos que la pareja está muerta. Pensamos que existe de por medio abuso sexual a Fanny porque el principal sospechoso estuvo solo con ella en una lechería a 12 kilómetros de Guayaramerín», informó el director nacional de la fuerza anticrimen (FELCC), coronel Óscar Muñoz.
El cónsul de Francia en Bolivia, Frédéric Laurent, anunció que de ser muy necesario pedirá ayuda a la Policía de su país para que sus agentes lleguen a coadyuvar a sus pares bolivianos.
Según el padre de Jérémie, Parrick Bellanger, que hoy viaja de La Paz a Guayaramerín, su hijo le agradeció por el correo electrónico que le envió felicitándolo por su aniversario natal. «Nos dijeron que esa noche iban a festejar y que luego iban a continuar su viaje hasta Perú», contó a La Razón. Ambos llevaban tres semanas en Bolivia.
Según la FELCC, la pareja fue a la discoteca «Los Troncos». A las 6.00 del 29 de agosto, el administrador del lugar y dueño de la lechería, Jaime M., los invitó a ir a su hacienda (a 12 kilómetros de Guayaramerín) y ellos aceptaron.
Según el coronel, en algún momento Jérémie dejó al fundo y retornó a Guayaramerín para ver a Bounty (3), el hijo de Fanny, que se quedó en un cuarto particular. En ese ínterin Fanny habría sido asesinada. «La hipótesis que maneja la Policía es que una vez que Jérémie descubrió el hecho fue víctima de asesinato por la misma persona», aseveró el jefe policial.
Los padres de Jérémie, Patrick y Cecilia Bellanger y el padre de Fanny, Jean Paul Blancho, viajan hoy hasta Guayaramerín con un agregado policial de la Embajada de Francia.
Informaron a La Razón que se quedarán en esa población hasta que encuentren a sus hijos. «El motivo de su presencia es para acompañar la investigación», dijo el cónsul francés.






