Los fuertes vientos que azotaron ayer a la ciudad de Santa Cruz cobraron una víctima y dejaron varios destrozos en diferentes zonas, cayeron letreros y desprendieron el techo de un establecimiento educativo.
«Alrededor de las 17.30, una mujer falleció después de que los vientos huracanados derribaran una barda y cayera sobre la infortunada cuando transitaba por una acera de la urbanización Yabog, ubicada entre el quinto y sexto anillo de la avenida Santos Dumont de esta capital.
Los familiares, al enterarse de que parte de un embardado se desplomó sobre la mujer que causó su muerte en el acto, pusieron resistencia al traslado de sus restos a la morgue para que se le practique un examen forense.
Los fuertes vientos, de acuerdo con un informe de la Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares a la Navegación Aérea (AASANA) corrieron entre los 85 y 100 kilómetros por hora y no sólo provocaron una muerte sino también ocasionaron destrozos y asustaron a algunos vecinos que tuvieron que sufrir las consecuencias de este fenómeno climático.
A las 10.00 de la mañana, sobre el segundo anillo y avenida Grigotá, una gigantografía fue derribada por los ventarrones, y cayó sobre las viviendas de la zona. Las pérdidas sólo fueron materiales y no se lamentaron daños personales.
En la zona de La Pampa de la Isla el techo de la escuela La Arboleda de Fátima voló en pedazos cuando los alumnos se encontraban en clases. Los maestros del establecimiento tuvieron que suspender las actividades por la magnitud del destrozo ya para evitar cualquier amenaza contra la integridad física de los menores.






