La regulación que se aplique a los medios de comunicación luego de la reglamentación de la Ley Antirracismo debe estar libre de influencias políticas, sostuvo el representante de Naciones Unidas en Bolivia, Denis Racicot.
«Las medidas a través de una ley deben ser definidas de preferencia en una regulación que la aplique un organismo libre de influencias injustificadas, como políticas, comerciales o de otra índole», explicó el representante.
En un comunicado, el organismo internacional recordó que se sugirió que en el caso de los artículos 16 y 23 de la Ley Antirracismo se tomen en cuenta las recomendaciones de los relatores de la ONU y de la OEA sobre la libertad de expresión, que plantean que las medidas civiles, penales o administrativas que constituyen injerencia en la libertad de expresión se apliquen por organismos libres de influencias injustificadas.
«Deben aplicarse de una manera que no sea ni arbitraria ni discriminatoria. Implica que se debe tener una especie de mecanismo de salvaguarda adecuado para que no haya abusos», insistió Racicot, quien agregó que la norma antirracista «no es una ley mordaza» y que tiene la finalidad de promover la igualdad.
El mandatario Evo Morales convocó insistentemente a los gremios de la prensa y a propietarios de medios de comunicación a trabajar en el reglamento.






