El mal estado de las vías, el alto tráfico vehicular, la proliferación de comerciantes y la falta de una adecuada señalización hacen que el ingreso desde la Ceja al Aeropuerto Internacional de El Alto sea caótico. Los conductores demoran más de 20 minutos en ingresar en horas pico.
Existen tres vías para llegar a la terminal aérea desde el distribuidor de la Ceja, éstas son las avenidas Kilómetro 7, Juan Pablo II y 6 de Marzo. Todas se desprenden del distribuidor de la Ceja ubicado al final de la autopista, en el ingreso a la ciudad de El Alto. Centenares de motorizados deben ir lentamente para salir de un embotellamiento de ocho cuadras donde demoran un promedio de 20 minutos.
En un recorrido, La Razón verificó que los principales obstáculos para un fluido flujo vehicular son las paradas de minibuses. En todo el distribuidor y el ingreso a las tres avenidas hay ocho paradas ubicadas a lo largo de cada una de las vías.
«No es posible que Tránsito permita que las paradas de estos ‘minibuseros’ se distribuyan en los tres carriles de cada vía.
Cuando uno quiere llegar al aeropuerto tiene que pasar por cada uno de estos puntos. Lo peor es que ninguno de los ingresos tiene una circulación libre y hay una reducida presencia de efectivos de Tránsito», protestó Raúl Cabrera Méndez, conductor de un radiotaxi que diariamente cubre la ruta a dicha terminal.
Sobre la principal vía de ingreso, la avenida Kilómetro 7, al final del distribuidor de la Ceja, tres paradas de transporte público provocan que los vehículos, que ingresan directo al aeropuerto, sean obligados a parar o reducir su velocidad.
«Lo grave es que los pasajeros de minibuses bajan y suben en medio del camino, y los choferes no hacen caso a las exigencias de (pocos) policías de tránsito», afirmó Marcelo R.H., un trabajador que usa para acudir a su trabajo su propio motorizado.
Las calzadas de cada una de las calles se encuentran en mal estado. La avenida Kilómetro 7, pese a que fue reasfaltada en febrero de este año, tiene baches provocados por lluvias y filtraciones de aguas servidas.
«En un plan presentado por la Alcaldía se prevé el ensanchamiento de las arterias y el reasfaltado. Sólo nos falta consensuar con los sectores y el proyecto será aplicado de forma inmediata», explicó el secretario general de la Alcaldía alteña, Sergio Choque.
Para los transportistas el tema no pasa por solucionar el estado de las vías. Según el dirigente del sindicato de minibuses 6 de Marzo, Milán Colque, se deben reordenar los puestos de los comerciantes ubicados en las aceras. «Hay una gran cantidad de gremiales que provocan que los peatones tengan que bajar a las calzadas para caminar, esto provoca que haya mayor problema en la circulación».
Según datos de la Alcaldía, en toda la zona de influencia del ingreso al aeropuerto se tienen registrados a 1.020 comerciantes minoristas que copan las aceras de las avenidas 6 de Marzo y Juan Pablo II. «Es irónico que en una vía de 10 kilómetros que es la autopista se demore sólo 10 minutos y que en la otra sea el doble de tiempo», dijo Colque.
Para ingresar al aeropuerto todos los motorizados deben llegar hasta la calle 8. La señalización de Tránsito es insuficiente para paradas, parqueos, semaforización y demarcación de vías. «En otras ciudades se demarcan las vías para los ingresos y las salidas que deben ser rápidas y directas, acá no hay nada de eso», acotó Cabrera.
Afluencia vehicular en la Ceja
Según el reporte de la Unidad Operativa de Tránsito de El Alto, cada día hábil en la Ceja circulan más de 20 mil motorizados. Más de un tercio (7 mil) transitan por las vías que ingresan de forma directa al aeropuerto internacional.






