Eufraín Mamani Quispe (33), alias El Muerto, buscado por la Policía desde 2009 por el asesinato de al menos nueve choferes, será imputado por la Fiscalía por estos crímenes en las próximas horas. Los transportistas le culpan de la muerte violenta de 31 conductores el 2010.
Según la Policía, la banda de cogoteros liderada por El Muerto utilizaba armas de fuego, además de sogas para ahorcar a sus víctimas, robar sus vehículos y comercializarlos luego en pueblos limítrofes entre Bolivia y Perú.
«Se sabe que tiene sentencia condenatoria y tiene nueve procesos en su contra en la División Homicidios de El Alto por asesinato. Se procederá a la imputación», anunció ayer el fiscal José Villarroel.
El director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), coronel Arturo Ramírez, dijo que la Policía tiene cuatro órdenes de aprehensión en su contra por muerte de personas y otras cinco por robo agravado.
Calificado por la fuerza del orden como una persona esquizofrénica y de alta peligrosidad, Mamani fue aprehendido este miércoles en la carretera entre Chuma y Escoma, en el norte de La Paz, tras 11 meses de búsqueda.
Las pericias practicadas a Mamani el 2008 revelan que tiene trastornos de personalidad que le llevan a cometer crímenes y a sentirse perseguido, por lo que tenía más de un plan para ponerse a salvo.
Sus dos últimos atracos los habría ejecutado en El Alto y en Oruro la anterior semana con ayuda de su hermano Fidel, también aprehendido. Según el primer informe policial, intentó estrangular con un cinturón a los conductores de un Toyota Caldina y de un minibús.
Al no conseguirlo, los dejó heridos y robó los coches para llevarlos a la frontera.Tras su captura, Mamani admitió que transportaba vehículos robados, pero negó ser el atracador. «Desde que salí de la cárcel juré en la tumba de mi madre nunca más robar», afirmó.
Fue sentenciado el 2008 por robo agravado, en el que su víctima (un chofer) fue estrangulada y perdió la vida, pero en noviembre del 2009 salió de la cárcel con medidas sustitutivas. Meses más tarde, la Policía lo identificó como el principal sospechoso de una cadena de siete asesinatos que se produjeron desde entonces hasta mayo del 2010.
Sindicatos de transportistas hicieron circular carteles en las unidades policiales de El Alto y La Paz con el rostro de Mamani, en los que ofrecían una recompensa de Bs 200.000 a quienes den datos sobre su paradero. De acuerdo con las investigaciones policiales, Mamani inició su carrera criminal el 2005. Al principio operaba solo para robar vehículos y autopartes.
Después comenzó a abordar a sus víctimas como pasajero y con amenazas las llevaba a lugares alejados de El Alto, donde aprovechaba para dispararles en la cabeza y luego robar sus vehículos.
Más tarde reclutó a jóvenes que operaban en diferentes zonas de la ciudad de El Alto y sólo les daba órdenes de cómo, dónde y a quién atracar. Según denuncia de los choferes, Mamani cuenta con al menos 40 miembros en su banda delictiva.
El dirigente del sindicato de transportes 29 de Mayo, Freddy Baptista, aseguró que Mamani es el autor de 31 asesinatos de sus compañeros de gremio, a quienes estranguló o les quitó la vida con armas de fuego. «Estamos agradecidos, es una buena noticia que por fin hayan capturado a este individuo. Ahora no vamos a permitir que salga de la cárcel, aunque él haya jurado que es inocente».
De acuerdo con Baptista, El Muerto habría ingresado cuatro veces a la cárcel, de donde logró salir libre. La alerta por los crímenes derivó en el intento de los choferes de buscar a Mamani por su cuenta para darle un escarmiento.
Delitos que le atribuyen
Al margen de ser acusado de asesinatos, Eufraín Mamani también fue denunciado dos veces por tentativa de homicidio el 2009 y una vez el 2008. Los hechos habrían ocurrido en El Alto. Asimismo, choferes de El Alto lo sindican de ser el autor de la muerte de dos transportistas en Oruro y en Potosí, casos que aún no fueron esclarecidos.






