Dos millones de bolivianos, uno de cada cinco habitantes, sufren «hambre severa», aseguró la representante en La Paz de la Organización de la ONU para la Alimentación (FAO), Elisa Panadés, en declaraciones a medios locales.
Según Panadés, la cifra de quienes padecen inseguridad alimentaria severa aumentó en los últimos años, aunque matizó que en porcentaje bajo.
«Pienso que se están tomando medidas. El Gobierno (del presidente Evo Morales) tiene como prioridad brindar la seguridad alimentaria, y la FAO apoya esto», agregó. Dijo que en 1992 el 26% de la población mundial sufría hambre severa y hubo desde entonces una mínima mejoría, ahora está cerca del 23%.






