El obrero Rosendo Pinto, de 50 años, murió este lunes aplastado por una masa de tierra que se desprendió mientras trabajaba en el nuevo embovedado del río San Pedro, obra municipal a cargo de la Compañía Boliviana de Ingenieros (CBI). La víctima deja tres hijos huérfanos.
El accidente ocurrió a las 9.15 en la avenida 20 de Octubre, entre Nicolás Acosta y Otero de la Vega, y las tareas de rescate se extendieron por más de tres horas. A las 12.30, bomberos y rescatistas lograron recuperar el cadáver de Pinto, aprisionado contra uno de los muros de la nueva bóveda del río.
El coordinador del Programa de Drenaje Pluvial, Fernando Loria, informó que todo el personal de CBI cuenta con seguro contra accidentes y seguro de vida, y el superintendente de la obra, Ramiro Coronel, anunció que la constructora correrá con todos los gastos de indemnización, tal como dispone el contrato suscrito con la Alcaldía.
El nuevo embovedado tiene un costo de $us 2 millones financiados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y su objetivo es estabilizar el terreno y dar seguridad a las viviendas que están entre las calles Boquerón y la avenida 20 de Octubre.
El alcalde paceño, Luis Revilla, comprometió ayuda a la familia del obrero fallecido y anunció una investigación para determinar si la CBI cumple con los parámetros de seguridad industrial.
El Ejecutivo municipal recibirá este martes los informes de supervisión de obras. Sobre esta base se determinará si se sanciona o no a la constructora. El accidente de ayer no retrasará la conclusión del nuevo embovedado, prevista para el 23 de diciembre, porque sólo restan 10 metros para su culminación, informó Fernando Loria.
Alcalde pidió seguridad
El 2 de septiembre, el despacho del Alcalde ordenó a todas las unidades municipales, a través de la Orden de Despacho 768/2010, conminar a las constructoras la aplicación de medidas de seguridad para su personal con el fin de evitar accidentes.






