Bolivia tiene cerca de un 25% de su población fuera del país, la tasa «más significativa» de América Latina en términos proporcionales, informó ayer el Defensor del Pueblo, en vísperas del Día Internacional del Migrante que se celebra hoy.
La representante adjunta de Promoción y Análisis del Defensor del Pueblo, Zulema Alanes, indicó en un acto que 2,5 de los diez millones de bolivianos residen actualmente en el exterior, lo que consideró una «razón suficiente» para ratificar el compromiso de esa entidad por la defensa de los derechos de los emigrantes.
La mayoría de los bolivianos que se fueron al exterior residen en Argentina, España, Estados Unidos y Brasil, según datos oficiales de la Cancillería. En los dos últimos años se esperaba el retorno masivo de emigrantes, sobre todo desde EEUU y España, por el desempleo que generó la crisis económica global en ambos países.
Sin embargo, el jefe de la misión de la Organización Internacional para Migraciones (OIM), Wálter Arce, dijo a EFE que la cantidad de bolivianos que retornaron al país «no ha sido significativa» y que el ciclo migratorio «no se ha frenado».
Precisó que la OIM facilitó en los dos últimos años el retorno de unos 500 bolivianos desde países como España, Inglaterra y Suiza, cubriendo el coste de sus boletos de avión y apoyándoles en su reinserción económica en Bolivia.
El organismo también da apoyo técnico al gobierno de Evo Morales para la elaboración de un Programa Nacional de Retorno que ofrezca a quienes decidan volver a Bolivia acceso a la educación superior.
Alanes dijo que en su país existe una voluntad política para adoptar acciones en esta temática, pero señaló que están pendientes «algunos desafíos» para encarar el asunto «de manera global», incluyendo la migración externa e interna.






