Mientras la población de Chima intenta recuperarse del nuevo embate natural que sepultó 61 casas, los pobladores exigen que la ayuda les llegue de manera directa y no a través de la Alcaldía de Tipuani. La desgracia se ensañó otra vez con Chima en el municipio de Tipuani y ayer aún se veían rostros de amargura en el pueblo.
Una de las afectadas es Isabel Calle, que con lágrimas e impotencia observaba que los estantes de su pequeña librería quedaron vacíos y sin ningún material. La comerciante mostró cómo el lodo se apoderó del pequeño inmueble y desalojó hasta el río libros, cuadernos y reglas.
«No sólo yo estoy en esta situación, también perdieron casi todo otras familias de la avenida Sorata, ahí vivimos y vendemos con nuestros hijos. Por eso pido a las autoridades del Gobierno que nos apoyen con vituallas, material de construcción y algún crédito, pero que nos llegue directamente, sin intermediarios», aseveró Calle.
Los chimeños exigen que la colaboración les llegue sin intermediarios. Al pedido se sumaron los damnificados, quienes pusieron como ejemplo los desastres naturales ocurridos el 2003 y el 2005, cuando se deslizó el cerro Puca Loma y enterró a familias y viviendas.
«En esas ocasiones la ayuda nacional e internacional llegó directamente al municipio de Tipuani, sabemos que era mucho el apoyo, tanto material como en dinero, pero a nosotros sólo nos llegaron las migajas, el resto se quedó en la capital de la sexta sección», se quejó Víctor Alejandro, comunario establecido en el lugar hace 20 años.
El anterior lunes por la noche, entre las 20.30 y 21.00, el río Tipuani llegó en forma de riada hasta Chima y las viviendas (61 construcciones rústicas) que estaban a unos 50 metros de la orilla, pertenecientes a comerciantes, sufrieron el embate del barro y troncos que derrumbaron paredes y destrozaron ventanas.
A las 21.00, algunos pobladores de Tipuani vieron cómo las aguas del afluente arrastraban sillas, mesas y cocinas. A las 23.00, similar panorama se vio en el afluente de Guanay. «Al recoger mi mercadería me asusté porque el río había crecido y metía mucho ruido, cuando me asomé vi cómo arrastraba ollas y cuadernos», relató Viviana Casas, propietaria de un puesto de comida.
Hasta ayer, pasadas las 14.00, ninguna ayuda de la Gobernación llegó a Chima, los damnificados, una mayoría comerciantes, piden carpas, alimentos y ayuda para pagar deudas a las entidades financieras.
Hay alerta amarilla en la zona
La Mancomunidad del Norte Paceño Tropical determinó declarar la «alerta amarilla» en esa región, ante la llegada de la primera riada al municipio de Tipuani, que afectó viviendas de cerca de 150 familias, informó el presidente de la mancomunidad y alcalde de Tipuani, Benedicto Véliz Espinosa.
En los municipios de Apolo, Ixiamas, Guanay, Tipuani, San Buenaventura, Teoponte, Mapiri y Tacacoma también se activaron los centros de operaciones de emergencia con el propósito de prevenir desastres en la zona.
Una niña salva a un bebé del río
Rosa Andrade es una niña de 10 años que a su corta edad salvó la vida de un bebé de nueve meses, tras la riada que sepultó las casas de 61 familias en Chima, Tipuani, la noche del lunes reciente.
Rosita, como la llaman en la comunidad, sólo recuerda que aquella noche salió de su casa, al pie del cerro, por el alboroto que se armó cerca de la plaza. «Yo vi que un bebé estaba flotando en su carrito en las aguas del río y me lancé, con un brazo lo sujeté y con el otro nadé con todas mis fuerzas, y luego se lo entregué a su mamá», contó la heroína.
La madre del bebé, Celia Kantuta, agregó que la riada la sorprendió cuando limpiaba su cocina. «La Rosita me lo salvó y me trajo a mi hijo mojadito», dijo Celia. Los adolescentes tampoco se quedaron atrás ese 20 de diciembre, muchos rescataron de las aguas del río Tipuani a niños que gritaban y trataban de nadar en el salvaje afluente.






