Un reportaje de El País se pregunta si gustará, pues güisqui no fue aceptado.
Madrid n Los extranjerismos enriquecen el léxico español aunque amenazan la coherencia de la ortografía. La Real Academia de la Lengua trata de adaptarlos, pero el uso manda.
Un reportaje de Javier Rodríguez Marcos propone un ejercicio a los lectores desafiando con un Usted elige: «Un friki con pirsin dentro de un yacusi escucha yas y bebe güisqui». O bien: «Un freaky dentro de un jacuzzi escucha jazz y bebe whisky».
La nueva Ortografía de la Real Academia Española ofrece la primera fórmula para adaptar a la escritura española toda una colección de términos de importación. Pero la RAE propone y los hablantes disponen. De hecho, de la anterior propuesta, güisqui no caló. Ahora toca ver si alguien, los jóvenes sobre todo, aceptarán que llevan pirsin y no piercing.






