Diez años atrás era posible comer «agachaditos» en el Merlan, se inmortalizó la frase «más lleno que el baño de la Pérez», el Choqueyapu era un problema para los ambientalistas y Alto Obrajes estaba al otro lado de la ciudad. Hoy la urbe ha cambiado de manera estructural.
Allá por los años 90, según los registros hemerográficos de La Razón, el centro de la sede de Gobierno empezaba a cambiar de maquillaje. El atrio de la Plaza San Francisco estaba acordonado porque se planeaba crear un espacio ideal para los turistas, con información sobre la sede de Gobierno. La cabeza del Mariscal de Zepita, en la Plaza de los Héroes, se convirtió, de a poco, en un mingitorio nocturno, mientras que los libreros de la calle Tiquina vendían obras en puestitos sobre la calle.
La fotografía de la urbe paceña del 2000 no puede ser la misma que la actual, porque como dice el director de Gobernabilidad de la Alcaldía, Pedro Susz, «la ciudades son organismos dinámicos, cambian y se transforman, en algunos casos, de espaldas a sus orígenes, y en algunos otros incorporan sus raíces en esta transformación, que es el caso de La Paz. De ser una ciudad gris ha pasado a ser una ciudad con espacios verdes.» En la primera década del siglo XXI, el color se apoderó de la mancha urbana y, el centro citadino es el ejemplo más claro de esta transformación. El nuevo mercado Yungas, la pasarela de la plaza Pérez Velasco son dos botones de muestra.
Pero no son sólo cambios agradables a la vista. La arquitecta Andrea Pacheco indica que la actual transformación equilibró la urbe. «Me parecen cambios positivos, la ciudad está más ordenada, más limpia y arquitectónicamente está más moderna».
¿Cómo será la sede de Gobierno en los próximos 10 años?… es un enigma que es imposible develar por estos días. Sin embargo, Susz se anima a dar un vaticinio: «El crecimiento vertical de la ciudad va a continuar». Si se confirma esta predicción, la ciudad crecería hacia el cielo; pero sería menos caliente. La arquitecta Pacheco indica que «en la zona Sur empezará a bajar la temperatura por el aumento de las construcciones».
El espacio verde quedará relegado… habrá que ver en 10 años cómo va a ser la ciudad para sus habitantes.






